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Hablando de Cuentos de Misterio…

Noviembre 12, 2009

Hablando de cuentos de misterio (estoy leyendo y escribiendo un par), el día de hoy vi el trailer de lo que será la versión cinematográfica más reciente de las aventuras del famoso detective del 221 de la calle Baker.  Mi opinión respecto a dicho trailer y respecto las novelas de detectives en general, en una entrada próxima. Mientras tanto, dame tu opinión:

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¿Mac o W7?

Noviembre 4, 2009

Estoy exactamente a 37 dias de mi nueva MacBook Pro 13′… Y como no estar ansioso, vean y díganme si no es espléndida, asombrosa, bella o simplemente ‘Macnifica’ (eso sonó a hamburguesa, LOL).

Vean esta foto y diganme si no tengo razon:

Mac

Descargando unas tareas de la pagina del departamento de ciencias energéticas y fluidicas, me topé con este video, a pocos días del lanzamiento de la septima abominacion de Redmond, lease W7:

¿Que piensan ustedes? Definitivamente me quedo con Mac OS X 10.6 Snow Leopard <3

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Patriotismo

Septiembre 15, 2009

he mencionado en la despedida de mi antiguo blog que me era virtualmente imposible escribir sobre temas de abstracción limitada en un espacio ‘con espíritu élfico’, como era el lugar que solía albergar algunas de mis divagaciones. No habría tenido sentido hablar de política (concepto curiosamente inútil en el reino de las hadas) en un lugar que pretendía demostrar que el mismo no es más que el luminoso reino del sentido común. No habría sido más que una contradictio in adjecto.

Pero el poeta verdadero, aunque se conforme con que su frente toque el misterio de un cielo infinito, posee sus pies plantados sobre la tierra.

El que desconoce al poeta acaso pensará que las controversias de la política y el caos del exterior son ajenos al misterio su mente. Eso es real solamente si el poeta del que hablamos es Poe. Pero, gracias sean dadas, solo existió un Poe, y un solo cuervo que anunciara su fatídico ¡Nunca mas! en la ribera plutónica de la noche.

Actualmente estoy escribiendo una defensa del romanticismo, una apología (y nostalgia) del amor, que a lo mejor será publicada por entregas en este blog. Inició como un capricho, pero se ha tornado una tarea muy seria, larga y no exenta de los rigores académicos. En mi estudio para dicho trabajo me topé con algo que ya sospechaba: los grandes románticos no estaban aislados de su entorno político. Si se tiene en cuenta que el período comprendido entre 1780 y 1830, tiempo en el que produjeron la mayoría de sus trabajos más importantes, fue marcado por un significativo hecho histórico (la revolución francesa), no nos extrañará que no estuvieran disociados del quehacer político de su época. Muy pocos de estos escritores vivían de lo que escribían, y muchos, como Coleridge y Southney, trabajaban escribiendo artículos políticos para los periódicos de mayor circulación.

En su ‘A defence of poetry’, Shelley escribió:

‘Poets are the unacknowledged legislators of the world’

Aún Keats, el más apolítico de todos los grandes románticos, quien escribiera:

‘O for a recourse somewhat human independant

Of the great consolations of religion and undepraved sensations

O the beautiful, the poetical in all things

O remedy against such wrongs within the pale of the world!’

sabía que a veces la poesía no es suficiente.

Parece que los poetas, más que reflejar su época, daban forma a la misma mediante el poder de las palabras. Después de todo, son las palabras las que apasionan a los poetas. Y es con palabras que las demandas y conceptos políticos son formulados, respondidos y negociados.

Siempre he creído que mis aportes directos a la política probablemente sean insignificantes. Pero eso no significa que no desee una trasformación sustancial del estado actual de las cosas, y tampoco significa que no trabaje, a mi manera, para producir dicha transformación. El anhelo de eternidad que ha sido plantado en el corazón del hombre no exime al mismo de amar el lugar de su presente habitación.

Este mes es particularmente singular. Mi hermana mayor, Bilbo Bolsón (y Frodo) y dos amigos queridísimos cumplen años. Es también singular porque en todos lados, o al menos en aquellos que comprenden la confederación centroamericana, se habla de independencia, libertad y patriotismo.

Siempre consideré que una de las partes más lamentables del sistema educativo salvadoreño es la pobre o nula instrucción en historia nacional (internacional ni se diga). El salvadoreño promedio desconoce sus raíces, o en su defecto, las malinterpreta.

En muchos círculos nacionales, sobre todo entre aquellos de izquierda absurda, existe la concepción de que los próceres no merecen ningún tipo de reconocimiento sino recriminación, por ser los ‘Padres del imperialismo’, lo cual denota, no solo injusticia, sino una ignorancia lamentable.

Ahora pregunto, ¿Cuántos han leído una copia del acta de independencia? ¿Cuántos conocen el nombre del primer presidente de nuestro País? ¿Cuantos conocen, siquiera de manera superficial, los principios que rigen nuestra constitución? ¿Cuántos saben que la casa de uno de nuestros próceres ha albergado un supermercado por décadas, con la salvedad de tener una placa herrumbrosa en una de las alas de la misma? ¿Cuántos saben que el aclamado monumento del ‘salvador del mundo’ era la estatua que adornaba la ilustre tumba de quien sabe quien?

El salvadoreño no adolece de falta de amor por su país, sino de conocimiento. No se trata de llorar cuando se escucha el himno nacional (que es hermosísimo) en una tierra extrajera, o exaltar las cualidades que Dalton destaca de sus compatriotas en su ‘Poema de amor’. No se trata de creer que lo nuestro es lo mejor, aunque no lo sea, no se trata de ocultarnos tras el velo de ignorancia, conformándonos con la mediocridad, cuando lo podemos hacer mejor. Patriotismo no es creer que todo está bien, ni esperar absurdamente que todo mejorará.

Detesto las campañas publicitarias que se aprovechan de la crisis para decir que ‘todo estará bien’ por el simple hecho de ser quienes somos. Si ‘soportamos en el pasado’ –rezan–, lo haremos ahora, sin hacer nada al respecto. Patriotismo es aprender de la historia para aplicar lo que se puede aplicar a nuestra época, sabiendo que no todos los cambios son malos.

Hablaba el otro día con un compañero de trabajo acerca de esto. Su postura es, que ser patriótico implica la exaltación de las cosas ocurridas y producidas en el país, sin importar cuales estas sean. Él aseguró que le gustan ‘todos’ los platos típicos y todas esas absurdas canciones tropicales que se producían en nuestro país hace una década. Creo que muchos de esos platos típicos son profundamente desagradables y no creo que una indigestión me haga más salvadoreño. Y no deseo desmeritar la música nacional, pero creo que poseemos un potencial musical increíble, pero nuestra producción musical es de las más pobres y mediocres del mundo.

Creo mi país es hermoso en muchos aspectos, y que no tiene nada que envidiar a los lugares más asombrosos del planeta. Creo que nuestra gente es nuestro tesoro más valioso y nuestra persistencia una de nuestras mejores cualidades. Pero mi amor por mi país no me impide ver nuestras necesidades profundas y los enormes problemas que afrontamos.

Siempre he creído que el amor es tenaz. Tenaz, pero no ciego. Como dice Chesterton: ‘cuando amamos una cosa, su alegría es una razón para amarla, y su tristeza es una razón para amarla aún más’. Amo a mi país no por sus amaneceres, ni por todo lo que he recibido del mismo. No lo amo por ser perfecto, menos por ser el mejor. Le amo porque es mi país. Y el hombre de quien puede esperarse que arruinará las cosas que ama, es precisamente porque las ama por alguna razón. Aquel de quien puede esperarse que las mejore, es aquel que las ama sin razón alguna.

No puedo cerrar esta entrada sin dejar de animar a los lectores que lograron leerla completa a hacer lo mejor por su país. Es tiempo de devolver un poco de todo lo que hemos recibido.

(politica nacional y regional: coming soon!)

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Anclado en la colina

Julio 15, 2009

Todo cambia y todo pasa. Cambian los tiempos, cambian las modas, cambia la gente… Cambian los conceptos, cambia el vocabulario, las costumbres… cambian los gobiernos, las promesas, las teorías, los valores… y sólo permanece inamovible, ajena a los cambios, como un punto de referencia fijo en el tiempo y el espacio la Cruz. Quien realmente ha estado allí, ya no quiere marcharse nunca.

“Vivo en una colina olvidada en el planeta azul,
donde el cielo aún es limpio y la noche es luz.
Oigo cada día mil ofertas para volar,
pero soy voluntario y me quiero quedar.
No me des mil argumentos porque solamente
tengo un corazón,
que ya tiene dueño y ha encontrado su razón…

“He anclado mi vida al pie de esta cruz antigua,
y no quiero cambiar,
soy un corazón cautivo,
porque llevo teñida la vista y tatuada la mente
de rojo carmesí,
por la sangre de un carpintero inocente.

“He encontrado el sentido de la vida en su más
alto grado,
la verdadera razón de haber sido creado,
y todas las riquezas para mi no tienen valor,
porque el más humilde aquí es el mayor.

“No me des más sucedáneos, no me vengas con
descuentos de ocasión,
que yo estoy hablando de la misma luz del sol…

“He anclado mi vida al pie de esta cruz antigua,
y no quiero cambiar,
soy un corazón cautivo,
porque llevo teñida la vista y tatuada la mente
de rojo carmesí,
por la sangre de un carpintero inocente.